Inaika

jueves, 11 de junio de 2015


Si bien el primer llanto del bebé (o primera respiración) es el límite entre su existencia dependiente y su nuevo status como organismo separado que respira, de alguna manera sigue unido biológicamente a su mamá por dos factores:
1) Después del parto en el organismo de la madre comienzan a actuar hormonas que provocan la producción de leche, que alimentará al bebito y lo defenderá con anticuerpos.
2) El contacto físico que será imprescindible para su supervivencia. Ese contacto piel a piel es un medio de comunicación decisivo. Su ausencia retarda el crecimiento del bebé.
La inmunidad o capacidad defensiva del recién nacido no está relacionada solamente con el hecho de recibir calostro, sino con la ternura que alimenta y fortalece, con los estímulos(contactos, miradas, voces, olores) que le proporcionan mejor tono muscular y mejor equilibrio interno, y lo hacen mas fuerte y vitalizado.
Además, para el bebé recién nacido el medio está compuesto de un solo individuo: su madre. No la percibe como entidad separada, es decir que no la diferencia de sí mismo. Para él su mamá forma parte del conjunto de sus necesidades y de su ulterior satisfacción. Madre e hijo conforman un sistema cerrado en el cual la madre hace de intérprete del medio.

viernes, 5 de junio de 2015

Cómo combatir el estrés durante el embarazo


Cómo podés combatir el estrés?
Primero identificar qué lo provoca:
• La causa más frecuente es el trabajo. Si antes del embarazo ya estabas agobiada, ahora esta sensación se puede incrementar: tu estado te va a impedir continuar con el mismo ritmo, y el hecho de no estar al cien por cien y no llegar a todo puede estresarte aún más.
• Las tareas domésticas y las dificultades para compaginar vida laboral y familiar también pueden generarte agobio y nerviosismo, especialmente cuando hay otros hijos a los que atender y no se cuenta con ayuda.
• El propio embarazo es una fuente de estrés por todos los cambios que implica. La noticia genera tensión ante la responsabilidad que supone convertirse en madre. Además, los primeros meses hay cierto temor a perder el bebé que puede angustiarte. Los cambios hormonales provocan inestabilidad emocional y eso, unido a las náuseas, el sueño etc. que aparecen en esta fase puede aumentar el estrés.
• Una crisis de pareja, la pérdida de un ser querido, una mudanza o las dificultades económicas pueden disparar el nivel de ansiedad de la embarazada.